Un mar de palabras irrumpe en mí pero me callo. Entonces elijo hacer lo que mejor sé hacer... No será en un papel con mi pluma de tinta azul ni sentada en un rincón de mi cuarto contemplando una montaña nevada pero nada de eso importa.
Scripto ergo sum es lo primero que se viene a mi cabeza y por alguna razón me preocupa porque las conjugaciones latinas y yo no teníamos una buena relación en mi época de estudiante de Letras. ¡Sor-pren-den-te!
***
Mejor dejo de estar en babia y vuelvo a retomar el quid de la cuestión:
Licencias. Licencias. Licencias.
Hace un tiempo supe darme una licencia para ser, extensiva y con alcance de ley particular, para reglar MI vida.
Así, tengo licencia para reírme a carcajadas de mí misma, para burlarme del tiempo y de todo aquello que alguna vez me lastimó, porque ya NO duele... Y mejor aún, tengo licencia para cruzar mis abismos y derrumbar esos muros que construí cuando no quise ser... Me permito mirarme al espejo y saber que NO está roto ni por romperse, porque estoy ENTERA, con cicatrices, eso seguro pero apenas las noto y otras, más viejas, se borraron cuando me corrí del lugar tan poco sano, tan ajeno que ya no quiero para mí.
Y si el pretérito imperfecto se asoma, celoso de mi presente perfectible, who cares? Tengo VENTANAS que me llenan de luz, en contraposición a las sombras de cuanto diagnóstico me supieron dar, de los espejos rotos que por tanto tiempo estuvieron colgados en mi pared.
Cada paso que doy hacia adelante, cada día que me levanto pensando en que si yo me enfrento al mundo la enfermedad se asfixia y el dolor se diluye, todo eso y más es darme la posibilidad de ser quien quiero ser, por más que sienta miedo.
Ya no deshago, sólo construyo y reconstruyo por mi bien.
¡Enhorabuena!
En proceso de... En palabras que...
viernes 2 de diciembre de 2011
miércoles 13 de abril de 2011
Esa mirada que dijo tanto más que las palabras...
Es increíble como sin saberlo, sin darnos cuenta, podemos dejar una impresión en alguien, una huella imborrable de lo que somos, cuando obramos desde el corazón.
Con un gesto tan simple como un abrazo, con una palabra de aliento, o también rompiendo el lazo que muchas veces hacemos con la soledad, o el pacto injusto al que nos obligamos, cuando nos vence el silencio aterrador y austero.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Me guardo esa mirada que dijo tanto más que las palabras; me quedo con el agradecimiento de esos ojos que aún llenitos de dolor, me devolvieron luz. Una luz que, extrañamente, le supe regalar yo a ese hombre, por momentos niño, siendo justamente quien soy.
El aprendizaje, entonces, es por partida doble:
Porque yo aprendí que ni los diagnósticos ni las etiquetas, o los benditos fantasmas pueden deconstruirme para no ser. ¡Vaya sorpresa me llevé!
Y ese hombre, por momentos niño, aprendió que lo que verdaderamente vale se siente, nos deja una impresión, mas no simpre se ve.
Thanks, my friend!
Con un gesto tan simple como un abrazo, con una palabra de aliento, o también rompiendo el lazo que muchas veces hacemos con la soledad, o el pacto injusto al que nos obligamos, cuando nos vence el silencio aterrador y austero.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Me guardo esa mirada que dijo tanto más que las palabras; me quedo con el agradecimiento de esos ojos que aún llenitos de dolor, me devolvieron luz. Una luz que, extrañamente, le supe regalar yo a ese hombre, por momentos niño, siendo justamente quien soy.
El aprendizaje, entonces, es por partida doble:
Porque yo aprendí que ni los diagnósticos ni las etiquetas, o los benditos fantasmas pueden deconstruirme para no ser. ¡Vaya sorpresa me llevé!
Y ese hombre, por momentos niño, aprendió que lo que verdaderamente vale se siente, nos deja una impresión, mas no simpre se ve.
Thanks, my friend!
lunes 14 de marzo de 2011
Consideraciones varias
Mi mente se dispara.
Es casi inevitable que las palabras y mis pensamientos se conjuguen, vaya a saber una en qué dirección...
Habrá sido el tiempo, quizás la Divina Providencia... quizás mis ganas resurgidas y la risa, o todo eso junto, pero hoy, hic et nunc, nada ni nadie me quita el sueño.
Hay espejos pero no están rotos, hay fantasmas que por momentos buscan alcanzarme, pero NO me dejo ni los dejo... Y cuando el vacío aparece, salgo de mí misma porque sé que en mi entorno, en mis afectos, está lo que me llena de verdad.
Poco importan ya los rótulos, los diagnósticos que quedaron archivados en algún rincón, porque yo sigo siendo la estrellita fugitiva que vio mi abuelo apenas me sostuvo entre sus brazos cuando nací y si hay algo a lo cual no puedo dejar de aferrarme es eso. Es la impresión de amor que me regaló su vida, es la marca que junto a mi abuela impregnaron en mí y que bastan para seguir adelante.
***
Recapitulatio.
Tras lo vivido y lo pasado, considero entonces que fue tan grande y persistente el dolor que me olvidé de lo más importante que tenía... Fue tan enceguecedor que no sólo no pude verme sin distorsión ni miradas parciales sino que se escapó de mí que siempre encontré la manera o me encontró, vale decir, para no bajar los brazos... Aún cuando yo estaba absolutamente segura de que ya lo había hecho.
Y así es que hoy, tengo como única meta que la destrucción sea un vocablo cuyo significado se encuentre nada más que en el diccionario.
So be it.
Es casi inevitable que las palabras y mis pensamientos se conjuguen, vaya a saber una en qué dirección...
Habrá sido el tiempo, quizás la Divina Providencia... quizás mis ganas resurgidas y la risa, o todo eso junto, pero hoy, hic et nunc, nada ni nadie me quita el sueño.
Hay espejos pero no están rotos, hay fantasmas que por momentos buscan alcanzarme, pero NO me dejo ni los dejo... Y cuando el vacío aparece, salgo de mí misma porque sé que en mi entorno, en mis afectos, está lo que me llena de verdad.
Poco importan ya los rótulos, los diagnósticos que quedaron archivados en algún rincón, porque yo sigo siendo la estrellita fugitiva que vio mi abuelo apenas me sostuvo entre sus brazos cuando nací y si hay algo a lo cual no puedo dejar de aferrarme es eso. Es la impresión de amor que me regaló su vida, es la marca que junto a mi abuela impregnaron en mí y que bastan para seguir adelante.
***
Recapitulatio.
Tras lo vivido y lo pasado, considero entonces que fue tan grande y persistente el dolor que me olvidé de lo más importante que tenía... Fue tan enceguecedor que no sólo no pude verme sin distorsión ni miradas parciales sino que se escapó de mí que siempre encontré la manera o me encontró, vale decir, para no bajar los brazos... Aún cuando yo estaba absolutamente segura de que ya lo había hecho.
Y así es que hoy, tengo como única meta que la destrucción sea un vocablo cuyo significado se encuentre nada más que en el diccionario.
So be it.
miércoles 24 de noviembre de 2010
Meras suposiciones...
Supongo que ponerme a escribir cuando pretendo preparar un final no es el comportamiento más lógico y acertado, pero también es un must cuando ya no sé ni qué es lo que estoy estudiando...
Y sí, tengo la cabeza en otra parte... quizás sea la hora o las horas que llevo sentada frente a la notebook resumiendo, entre tratados de Derecho, cuadros, apuntes y artículos que se me mezclan con el cansancio mental y físico, propio de estos días intensos, "facultativamente" hablando.
Supongo que tengo la cabeza en cualquier lado. O quizás ese lugar sea específico y determinado, casi como todo el contenido que tengo que aprender y asimilar. Ain't that funny?
En unas semanas estoy volviendo a casa y quienes me conocen, saben bien y de antemano que no hay situación que me genere más estrés... Porque volver a Ushuaia implica reconectarme con personas, momentos y situaciones que no han sido siempre de lo más felices ni sanas.
Después de todo, allí está la génesis, no sólo de mi existencia sino de los diagnósticos, las patologías y mayormente, de mi tan nefasta negación del ser.
Por más afecto que encuentre y por más maravilloso que sea tener el privilegio de haber nacido en la ciudad más austral, aún duele...
Y como si no fuese poco, tal vez remótamente... tal vez no tanto, sea consciente de que ya no es más MI lugar...
Lo supongo, lo pienso... Lo considero. ¿Será?
Y sí, tengo la cabeza en otra parte... quizás sea la hora o las horas que llevo sentada frente a la notebook resumiendo, entre tratados de Derecho, cuadros, apuntes y artículos que se me mezclan con el cansancio mental y físico, propio de estos días intensos, "facultativamente" hablando.
Supongo que tengo la cabeza en cualquier lado. O quizás ese lugar sea específico y determinado, casi como todo el contenido que tengo que aprender y asimilar. Ain't that funny?
En unas semanas estoy volviendo a casa y quienes me conocen, saben bien y de antemano que no hay situación que me genere más estrés... Porque volver a Ushuaia implica reconectarme con personas, momentos y situaciones que no han sido siempre de lo más felices ni sanas.
Después de todo, allí está la génesis, no sólo de mi existencia sino de los diagnósticos, las patologías y mayormente, de mi tan nefasta negación del ser.
Por más afecto que encuentre y por más maravilloso que sea tener el privilegio de haber nacido en la ciudad más austral, aún duele...
Y como si no fuese poco, tal vez remótamente... tal vez no tanto, sea consciente de que ya no es más MI lugar...
Lo supongo, lo pienso... Lo considero. ¿Será?
martes 9 de noviembre de 2010
Años-luz
Si alguien me preguntase qué es lo que siento ahora, en este preciso instante en el que te pienso, no sabría qué responder...
Pero tengo por seguro que sea lo que sea, ya no es amor.
Porque sentir amor por VOS significó perderme, caer en un abismo tan pero tan grande que ni siquiera puedo describir con palabras... sólo sé que el dolor se fue menguando con el paso de los años y que ya no podés lastimarme más.
Hoy, yo estoy a millones de años-luz de VOS, quizás sin darme cuenta fui dejándote atrás, alejándome cada día un poco más, pero volviéndome también más fría, como si mi corazón estuviera anestesiado y los recuerdos de esta historia, enteramente mía -parcialmente tuya- se hubiesen quedado congelados en otro tiempo, en otra vida, que no quiero para mí.
Dejarte atrás no es olvidarte; sería muy ingenuo de mi parte creer que existe el olvido absoluto... Y por cierto, fui yo quien dijo una vez que olvidarte no era una opción.
Pero ¿qué queda después de que se cumplen los anhelos? ¿Qué pasa cuando se termina la espera y los puntos suspensivos se convierten en un punto final?
A new chapter of my life awaits...
I'm strong enough to close the door and lock it.
Whether we shall ever meet again, God only knows. But I'm OK with that.
Pero tengo por seguro que sea lo que sea, ya no es amor.
Porque sentir amor por VOS significó perderme, caer en un abismo tan pero tan grande que ni siquiera puedo describir con palabras... sólo sé que el dolor se fue menguando con el paso de los años y que ya no podés lastimarme más.
Hoy, yo estoy a millones de años-luz de VOS, quizás sin darme cuenta fui dejándote atrás, alejándome cada día un poco más, pero volviéndome también más fría, como si mi corazón estuviera anestesiado y los recuerdos de esta historia, enteramente mía -parcialmente tuya- se hubiesen quedado congelados en otro tiempo, en otra vida, que no quiero para mí.
Dejarte atrás no es olvidarte; sería muy ingenuo de mi parte creer que existe el olvido absoluto... Y por cierto, fui yo quien dijo una vez que olvidarte no era una opción.
Pero ¿qué queda después de que se cumplen los anhelos? ¿Qué pasa cuando se termina la espera y los puntos suspensivos se convierten en un punto final?
A new chapter of my life awaits...
I'm strong enough to close the door and lock it.
Whether we shall ever meet again, God only knows. But I'm OK with that.
jueves 2 de septiembre de 2010
Noche de lluvia + Insomnio = POESÍA
La lluvia cae
y la noche se inunda de recuerdos;
tu imagen se pierde con el viento
y el beso que me diste por última vez
se deshace en mí
cuando te pienso.
Porque rompí mi promesa de olvidarte
y engañé a mi corazón, frágil e ingenuo...
buscándote, con otros nombres
en la ciudad de infinitas caras
y un inmenso cielo.
La lluvia cae
y la noche se inunda de recuerdos;
tu imagen se pierde con el viento
y el beso que me diste por última vez
se deshace en mí
a cada instante, cuando te pienso.
y la noche se inunda de recuerdos;
tu imagen se pierde con el viento
y el beso que me diste por última vez
se deshace en mí
cuando te pienso.
Porque rompí mi promesa de olvidarte
y engañé a mi corazón, frágil e ingenuo...
buscándote, con otros nombres
en la ciudad de infinitas caras
y un inmenso cielo.
La lluvia cae
y la noche se inunda de recuerdos;
tu imagen se pierde con el viento
y el beso que me diste por última vez
se deshace en mí
a cada instante, cuando te pienso.
lunes 3 de mayo de 2010
OD.
Hoy es uno de esos días en los que necesito tener más respuestas y no tantas preguntas dando vueltas en mi cabeza... Vacilante estoy, inquieta por de más y con millones de palabras que van y vienen, pero sin ansias de dejarme... Porque es tal el desorden que hay en mi universo que ni siquiera puedo ver con claridad qué es lo que quiero o necesito decir... O decir[me] para volver a acomodar mi realidad.
***
Es increíble cómo la decisión más errática y auto-destructiva puede cambiar mi vida y la de quienes me rodean... Es increíble cómo estoy sentada detrás de la pantalla escribiendo ahora y hace dos semanas me encontraba en la sala de terapia intensiva de la clínica a la cual me llevaron por una OD, deliberada y planeada. O más que planeada, impulsivamente deliberada.
De nada me valieron los sueños que me faltan por cumplir ni los cumplidos, de nada me sirvió la búsqueda de una razón lo suficientemente convincente, mía o prestada, para quedarme... Porque los espejos rotos y el vacío inmensurable se hicieron presentes; las sombras y los fantasmas de aquél pretérito imperfecto que creí haber dejado bajo llave en un cajón me atraparon sin oponer resistencia... Y ganó, una vez más, mi negación.
Me inunda el silencio en este instante. No puedo pensarme si sentir...
¿Hay más de mí, por y para mí?
...
***
Es increíble cómo la decisión más errática y auto-destructiva puede cambiar mi vida y la de quienes me rodean... Es increíble cómo estoy sentada detrás de la pantalla escribiendo ahora y hace dos semanas me encontraba en la sala de terapia intensiva de la clínica a la cual me llevaron por una OD, deliberada y planeada. O más que planeada, impulsivamente deliberada.
De nada me valieron los sueños que me faltan por cumplir ni los cumplidos, de nada me sirvió la búsqueda de una razón lo suficientemente convincente, mía o prestada, para quedarme... Porque los espejos rotos y el vacío inmensurable se hicieron presentes; las sombras y los fantasmas de aquél pretérito imperfecto que creí haber dejado bajo llave en un cajón me atraparon sin oponer resistencia... Y ganó, una vez más, mi negación.
Me inunda el silencio en este instante. No puedo pensarme si sentir...
¿Hay más de mí, por y para mí?
...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)